Cita a ciegas a la medida: el matchmaking para encontrar el amor se abre camino en Chile

Todos sabemos de alguien que conoció al amor de su vida en una app de citas, pero muchos más se quedaron con la fatiga y decepción. Algunos chilenos están apostando por agencias de matchmaking, servicios privados y personalizados, para encontrar a la pareja ideal. 

Soy Tomás. Hace pocos años crucé la barrera de los 40 y en algún momento me di cuenta de que, a pesar de haber alcanzado muchas de las metas que me había propuesto, no me sentía completamente feliz.

Así comienza la carta que envió Tomás a la Revista Punto C, aunque ese no es su verdadero nombre. Él nos cuenta su historia detrás de un seudónimo para mantener su privacidad. A pesar de tener una agenda llena de actividades, aún no encuentra a la pareja con quien compartir al término de la jornada laboral. 

T: Mi actividad académica y mi emprendimiento hacen que disponga de poco tiempo para conocer personas, y que me mueva en un círculo muy cerrado.

Tampoco usa las aplicaciones de citas o asiste a los eventos de solteros en Santiago, es mucha exposición y superficialidad. Es por eso que se embarcó en una búsqueda de algo más cercano a lo que él necesitaba. 

T: Para mí la privacidad era importante, tanto por mi actividad profesional como por mi propia personalidad. Buscaba, sobre todo, un servicio profesional y que resguardara la privacidad. Fue así como encontré Blind Match.

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Nos llegó otra carta, de Carolina. Ella tiene 31 años, y tampoco tuvo suerte con las aplicaciones de citas. 

C: La primera vez que usé Tinder hace muchos años atrás me funcionó y encontré el amor, pero por cosas de la vida nos separamos, después intenté de nuevo con Tinder y ya no era lo mismo. Solo encontraba hombres sin responsabilidad afectiva y que no buscaban nada serio.

Sus amigas le recomendaron ir a un servicio de citas a ciegas para encontrar a un hombre serio: Blind Match.

Matchmaking en Chile

En la región de Coquimbo, Camila (32) y Catalina (31) fundaron Blind Match en 2025, una de las primeras agencias de matchmaking en el país. “Nos dimos cuenta de que muchas personas querían conocer a alguien, pero no se sentían cómodas utilizando aplicaciones de citas. Escuchábamos mucho: «Quiero conocer a alguien, pero no sé dónde» o «Estoy cansado de las apps»”, contaron desde Blind Match a la Revista Punto C.

La idea principal de la agencia es priorizar la conexión humana, el cara a cara personalizado, sin la presión que generan las aplicaciones de citas por la veracidad de los perfiles y la seguridad en cada encuentro. “Nuestro objetivo es facilitar encuentros reales entre personas compatibles», explica la agencia. 

Camila y Catalina de Blind Match

El servicio funciona así: una membresía de $25.000 te abre la puerta al mundo de las citas a ciegas coordinadas con personas compatibles a tu perfil. Una vez llenas el primer formulario de inscripción, Catalina y Camila conducen una entrevista profunda para conocer a los candidatos: sus intereses, sus valores, pero por sobre todo, el tipo de pareja que están buscando.

“Si encontramos una persona compatible, agendamos la cita y el cliente llega sin saber quién es la persona que va a conocer”, comentaron desde Blind Match, asegurando además que priorizan la seguridad y los presentan en un espacio que ellas coordinan.

Antes, durante y después del primer encuentro, la agencia realiza un seguimiento de la cita, “para conocer cómo se sintieron y qué aprendieron de la experiencia”. Para ellas, no hay un plazo fijo y la rapidez no es lo importante, “preferimos priorizar la calidad y compatibilidad”.

@blindmatch.cl

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T: Probablemente existen muchas personas en una situación similar a la mía: personas que han construido una vida profesional, tienen proyectos, intereses y actividades, pero sienten que esa vida podría ser más plena si encontraran a alguien con quien compartirla. 
En Chile, y particularmente en Santiago, dedicamos muchas horas al trabajo y a cumplir con lo que se percibe como éxito profesional; por esto, a medida que pasan los años, las instancias para conocer nuevas personas parecen reducirse.

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La modernización de un trabajo milenario

T: Viví un tiempo en España, y recordaba que desde hace años existen allí agencias especializadas en ayudar a las personas a encontrar pareja. Son servicios pensados para quienes buscan una alternativa diferente para encontrar a alguien con quien compartir la vida. 

Una de esas agencias es Alcanda Matchmaking, fundada en 2013 por Verónica Alcanda, cuando el matchmaking casi no existía en España. “Fuimos pioneros en introducir este concepto y, sobre todo, en adaptarlo a nuestra cultura y a una forma mucho más rigurosa de entender la búsqueda de pareja”, cuenta Verónica a la Revista Punto C.

Desde su experiencia en Recursos Humanos, Alcanda creó una agencia alejada de la idea de las bases de datos de solteros o de propuestas matrimoniales.  “De ahí nació el método Head-Hunting Sentimental®, que traslada técnicas del Executive Search a la búsqueda de pareja, incorporando una dimensión emocional, psicológica y humana imprescindible cuando hablamos de relaciones”, explica la matchmaker.

Para Verónica, la reflexión era simple: “si utilizamos procesos extraordinariamente sofisticados para seleccionar a un directivo, ¿por qué dejamos prácticamente al azar la elección de la persona con la que queremos compartir nuestra vida?”. Al fin y al cabo, si pensamos en pasar el resto de la vida con nuestra pareja, decidir a quién elegimos se vuelve una de las decisiones más importantes.

Verónica Alcanda de Alcanda Matchmaking con su libro Por qué no encuentro pareja

De una manera similar a Blind Match, cada búsqueda de pareja es personalizada, y comienza con varias entrevistas en profundidad. “Necesitamos conocer no solamente qué pareja dice buscar el cliente, sino quién es él o ella: su personalidad, valores, estilo de vida, entorno sociocultural, experiencias sentimentales anteriores, expectativas, proyecto vital y, algo fundamental, su disponibilidad emocional para iniciar una nueva relación”, nos cuenta Verónica.

Alcanda Matchmaking trabaja como un “servicio boutique”, es decir, no cuentan con un catálogo ilimitado ni plazos exactos, nuestro objetivo es: calidad frente a cantidad. Preferimos presentar tres personas extraordinariamente seleccionadas que veinte que simplemente podrían encajar”.

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T: La entrevista que me realizaron en Blind Match fue exhaustiva y tuve la sensación de que existía un interés sincero por conocerme y comprender qué estaba buscando. Algo que he valorado especialmente es que nunca he percibido presión por concretar rápidamente una cita solo por cumplir con el servicio.

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Más allá de contratar un servicio que une a personas con prospectos amorosos, los clientes de Alcanda también son guiados para que comprendan qué necesitan realmente para ser felices en pareja. “El Matchmaking profesional recupera esa figura tradicional que ha existido prácticamente en todas las culturas, pero incorpora metodología, evaluación, confidencialidad y profesionalidad”, explica Verónica.

El matchmaking, o las casamenteras, son una figura histórica que religiones —como los judíos y los hindús— han mantenido con el objetivo de arreglar matrimonios, manteniéndose dentro de las comunidades, con la mayor compatibilidad entre ambas partes. Desde el uso del horóscopo, hasta el chisme popular, hay distintas estrategias que se utilizan para determinar si dos personas debiesen pasar el resto de la vida juntos. 

Pero no piensen que la idea es tan antigua, en Singapur, entre 1983 y 2023, bajo el alero del Ministerio de Desarrollo Social y Familiar, funcionó el Social Development Network —o la Red de Desarrollo Social, en español—, para coordinar y facilitar actividades relacionadas con las citas, en un esfuerzo por combatir la baja en natalidad y aumentar el número de mujeres casadas. Se contabilizaron más de 33 mil miembros de la SDN casados por los esfuerzos del Ministerio en las primeras dos décadas de funcionamiento. 

Me cansé del “amor” digital

La búsqueda de una pareja ideal, ese instinto casi primitivo que ha permitido nuestra evolución como especie, ha mutado en su técnica y forma, sobre todo con la masificación de internet. En 1994 se creó el primer sitio web de citas Kiss.com, y un año después Match.com. Para la pandemia, la forma que teníamos para encontrar el amor era mediante aplicaciones como Tinder, Bumble o Badoo. Hasta Facebook tiene su apartado para concretar citas con desconocidos.

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T: Por supuesto, existen también las aplicaciones de citas y entiendo perfectamente que para muchas personas funcionen. En mi caso, sin embargo, no me acomodan del todo. Primero, porque implican una exposición pública que prefiero evitar. Segundo, porque gran parte de la decisión inicial se construye a partir de fotografías, de un proceso informal y de la información que cada persona decide mostrar sobre sí misma.

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Desde Blind Match, nos explican que han detectado que cada vez más personas están aburridas de las aplicaciones de citas. “Sienten que se han cansado de conversar durante semanas sin llegar a conocerse, de elegir o ser elegidos principalmente por una fotografía, del ghosting o de las interacciones que finalmente no llegan a nada.

Verónica Alcanda no descarta el valor que tuvieron en un principio los encuentros digitales: “Las aplicaciones hicieron algo extraordinario: multiplicaron exponencialmente nuestra capacidad de conocer personas. El problema es que multiplicar las opciones no necesariamente facilita la elección. Cuando tenemos cientos de perfiles disponibles, aparece la sensación de que siempre puede existir alguien mejor a un movimiento de pantalla. Las personas empiezan a percibirse como sustituibles y las relaciones pueden abordarse con una mentalidad casi de consumo: seleccionar, probar, descartar y volver a empezar”.

De acuerdo a un reporte de Tinder, la empresa ha presentado bajas en la cantidad de suscriptores pagados de un 6%, en comparación al año pasado, y Bumble de un 16,4%, y las descargas de este tipo de aplicaciones han estado a la baja desde hace seis años, es decir, desde que terminó la pandemia.

Las compañías de las aplicaciones de citas están respondiendo a este cambio con actualizaciones que incluyen alternativas de experiencias en la vida real. Tinder, por ejemplo, está introduciendo eventos para solteros —piensa clases de cerámica, tenis en la playa, noches de trivia— en algunas ciudades de Estados Unidos. Y dicen que han obtenido buenos resultados. 

“Una fotografía, una edad, una profesión y cinco aficiones dicen muy poco sobre cómo ama una persona, cómo afronta los conflictos, cuáles son sus valores o qué proyecto de vida desea construir. Por eso creo que estamos recuperando algo profundamente humano: la prescripción personal. Queremos que alguien que nos conozca diga: “Creo que deberías conocer a esta persona”, explica Alcanda.

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T: La posibilidad del encuentro, que es una cita a ciegas, surge, en primer lugar, de la compatibilidad entre dos personas y de aquello que ambas buscan en alguien que pueda acompañarlas en la vida. Al menos para mí, el amor es mucho más que la atracción física, aunque evidentemente esta también es importante.

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¿Se puede medir el éxito amoroso?

Se dice que para cumplir una meta, hay que ponerle parámetros medibles para poder decir: sí, lo logramos. ¿Pero cómo se mide el éxito cuando estás buscando el amor? La cantidad de matches, citas, personas que vieron tu perfil o se contactaron contigo… ¿Conseguir una pareja?

“El éxito no se mide únicamente en que dos personas terminen siendo pareja”, explican desde Blind Match, “creemos que una cita también puede ser exitosa si les permitió conocer a alguien interesante, vivir una buena experiencia, salir de la zona de confort o tener más claridad sobre lo que uno busca en una relación”. Es decir, el resultado final no lo es todo. 

Veronica nos ofrece datos concretos: un 80% de los clientes que contrataron sus servicios encontró pareja, y un 36% de ellos lo hizo en una primera presentación. Aun así, Alcanda explica que “el éxito no es conseguir una cita, ni siquiera que dos personas se gusten inicialmente. Consideramos que hemos cumplido nuestro objetivo cuando dos personas deciden dejar de conocer a otras porque quieren explorar exclusivamente la relación que ha nacido entre ellas”. 

Claro que después depende de ambas partes hacer que la relación funcione, un matchmaker no coordina lo que pasa en la vida real. Pero la asesoría previa sí puede hacer que “aumenten enormemente las probabilidades de que esa relación comience sobre unos pilares sólidos: valores compatibles, expectativas similares, atracción, disponibilidad emocional y un proyecto de vida que pueda caminar en la misma dirección”, explica Alcanda.

Como en el amor, el objetivo final o el éxito, se ve distinto para cada persona. 

Derribando los mitos

Quizás cuando lees matchmaker, o escuchas la palabra casamentera, piensas en la serie de Netflix Indian Matchmaking —también conocida como La celestina de la India—, o la idea de los matrimonios arreglados a la antigua. Quizás esa idea te parece muy lejana, y estás buscando otras formas de encontrar el amor verdadero, por eso no crees que una agencia de matchmaking es para ti. 

Verónica Alcanda nos cuenta que hay aún varios mitos que derribar sobre este tipo de servicio y quienes recurren a ellos. “El primero es pensar que quien acude a un matchmaker lo hace porque no puede conocer gente. Muchas veces sucede exactamente lo contrario. Nuestros clientes suelen tener vidas sociales y profesionales intensas y podrían conocer personas perfectamente por sí mismos. Lo difícil no es conocer gente; es encontrar a alguien realmente compatible.”

Sima Taparia, casamentera de la serie de Netflix Indian Matchmaking

Además, Verónica explica que ser exigente no siempre es sinónimo de mejores resultados. “Algunas personas llegan con una lista extraordinariamente precisa de cómo debe ser su futura pareja y, paradójicamente, esa lista puede convertirse en el principal obstáculo para encontrarla.”

O que la pareja ideal es alguien igual a nosotros, “y eso no es así, una pareja necesita compartir determinados valores fundamentales y una visión compatible de la vida, pero las diferencias también generan admiración, aprendizaje y atracción”.

Pero lo que le parece el mito que más se debe derribar, es la idea de que el amor simplemente aparece, obra del destino o la suerte. “Puede aparecer, por supuesto, pero también podemos adoptar una actitud activa ante él. Nos preparamos durante años para construir nuestra carrera profesional, nuestra economía o nuestra salud y, sin embargo, seguimos considerando que buscar pareja de manera consciente resta romanticismo al amor”.

¿Para ti, qué es el amor?

Podemos pasar horas rodeando el tema, que la búsqueda de pareja ideal, las aplicaciones de citas, profesionales que te conectan con otras personas compatibles a ti y tu proyecto de vida. Pero el amor…

T: El amor tiene que ver con encontrar a alguien con quien compartir valores, principios, proyectos y una determinada manera de entender la vida. Esas son dimensiones difíciles de descubrir únicamente a través de una fotografía o un perfil. Al final, creo que una pareja es precisamente eso: alguien con quien compartir los buenos momentos, pero también alguien con quien acompañarse cuando las cosas se vuelven difíciles.
C: El amor para mí es el querer ver y estar con esa persona en todo momento, pensar en comprarle detallitos, regalos, querer preparar cositas ricas y querer proyectarse con esa persona y la pareja adecuada es la persona que motiva cada día a ser mejor, que sea empático, respetuoso, que tenga buenos valores y tenga buena comunicación.

Encontrar el amor tiene un poco de suerte y un poco de estar disponible a encontrar a nuestro par ideal más allá de nuestros miedos o expectativas. “La clave está en conocerse suficientemente bien para saber distinguir entre la persona que deseamos y la persona que realmente necesitamos”, comenta Verónica.

Para Blind Match, aunque no hay una fórmula exacta, “la clave está en tener claridad sobre lo que uno busca, pero también la flexibilidad suficiente para sorprenderse. El amor no siempre aparece como uno lo imaginaba.

Al cierre de esta publicación, Carolina encontró a través de Blind Match a alguien que le interesó conocer con más profundidad. Tomás aún está en el proceso de citas a ciegas, aún buscando a su pareja ideal. 

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